BANXICO MANTENDRÁ POSTURA ANTE PERSPECTIVAS DE INFLACIÓN: BARCLAYS
29/febrero/2019
Economistas de Barclays consideran que, las perspectivas de inflación deberían llevar al Banco de México (Banxico) a mantener su postura monetaria actual.
“A nuestro juicio, el balance de riesgos para la inflación sigue sesgado al alza”, dicen en un reporte.
Agregan que será fundamental observar el impacto del próximo aumento del salario mínimo: algunas empresas han advertido que, sumado a la reducción de la jornada laboral —de 48 a 46 horas semanales el próximo año—, esto podría elevar sus costos laborales en 17%.
Todo ello ocurre en un contexto en el que la actividad económica sigue cobrando impulso gradualmente (previsiones de crecimiento de Barclays: 1.5% en 2026 y 2.0% en 2027).
Estos factores, junto con el reciente desempeño desfavorable del peso mexicano y la posibilidad de que la Reserva Federal de incremente sus tasas, refuerzan la opinión de Barclays de que Banxico mantendrá su tasa de política monetaria sin cambios, en 6.50%, durante el futuro previsible; esto, a pesar del reciente giro hacia una postura más laxa que se desprende de las minutas de su última reunión de política monetaria.
En la primera quincena de octubre, la inflación sorprendió al alza, impulsada por los servicios subyacentes. Barclays sigue anticipando incrementos graduales hacia adelante, derivados del fenómeno de El Niño, un aumento al salario mínimo y los efectos rezagados de los aranceles.
Los precios al consumidor registraron un aumento quincenal de 0.41 %, el principal factor de la sorpresa fue la inflación subyacente, que subió 0.25% quincenal. Dentro de esta, los servicios fueron el principal contribuyente al dato general (+13 puntos base), debido a los servicios no relacionados con la vivienda y la educación (+10 pb), que registraron una mayor contribución que en los últimos años.
En particular, se observó un fuerte aumento fuera de temporada en el transporte aéreo (+4 pb), probablemente afectado por el alza de los precios del combustible. Los servicios no básicos también aumentaron, impulsados por la electricidad, pero se mantuvieron dentro de las expectativas.
