PESO MEXICANO ABRE ESTABLE A PESAR DE UN DÓLAR MUNDIALMENTE FUERTE POR LOS ALTOS PRECIOS DEL PETRÓLEO QUE TAMBIÉN SUBEN A LOS TREASURIES

29/febrero/2019

El tipo de cambio inicia el día en 16.99 pesos por dólar, estable.

El cierre que registramos ayer fue de 17.00 pesos por dólar; el peso se apreció 0.23%.

El peso mexicano se revalúa ligeramente a pesar de que el dólar estadounidense se fortalece este martes.

Los renovados ataques militares entre Estados Unidos e Irán han provocado desde ayer un fuerte repunte de los precios del petróleo por segunda jornada consecutiva:

El Brent sube 1.9%, a 92.21 dólares por barril.

El WTI aumenta 2.47%, a 87.88 dólares por barril.

Esto revive los miedos inflacionarios y aumenta la expectativa de que la Fed pueda subir su tasa en septiembre, detonando un sell off de bonos en el mundo.

El Treasury de 10 años opera en 4.78% subiendo tres puntos base, y fortalece al dólar.

El índice DXY, que mide el desempeño del dólar frente a una canasta de seis divisas principales, se ubica en 99.62 unidades, subiendo 0.20%.

La composición del DXY se distribuye de la siguiente manera: euro (57.6%), yen (13.6%), libra esterlina (11.9%), dólar canadiense (9.1%), corona sueca (4.2%) y franco suizo (3.6%).

El yen tocó las 160 unidades por dólar, lo que alimenta la expectativa de una nueva intervención por parte de las autoridades japonesas y estadounidenses.

“Tengo información que el mercado desconoce. Y creo que el gobierno japonés y el Banco de Japón tomarán las medidas necesarias para fortalecer al yen”, dijo ayer por la tarde el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, a CNBC.

La ministra de Finanzas de Japón, Satsuki Katayama, dijo que Estados Unidos y Japón habían acordado continuar su esfuerzo coordinado para lograr movimientos “ordenados” en el yen que garanticen la estabilidad del mercado mundial, y que seguían dispuestos a actuar en respuesta a movimientos “desordenados”. Las declaraciones fueron hechas al margen de la reunión de responsables de finanzas del G20 en Asheville, Carolina del Norte, de acuerdo con Reuters.