EE. UU. MANTIENE ABIERTO EL PROCESO DE REVISIÓN DEL T-MEC; ACUERDO SEGUIRÁ VIGENTE HASTA 2036: BBVA RESEARCH
29/febrero/2019
La decisión de la Oficina del
Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) de no extender por ahora la
vigencia del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no modifica
la continuidad del acuerdo, que permanecerá en vigor hasta 2036 mientras se
desarrolla un proceso de revisiones anuales, de acuerdo con un análisis de BBVA
Research.
La determinación, anunciada
durante la reunión de la Comisión de Libre Comercio del 1 de julio, era
ampliamente esperada por el mercado y coincide con el escenario previsto por
BBVA Research. Conforme al artículo 34.7 del tratado, la falta de una extensión
inmediata no implica su terminación ni una renegociación automática, sino el
inicio de un periodo de revisión que podrá extenderse hasta el vencimiento del
acuerdo en 2036.
Durante ese lapso, los tres
países podrán acordar en cualquier momento una prórroga de 16 años adicionales.
En la práctica, ello abre una ventana entre 2029 y 2036 para negociar la
renovación del tratado, cuando la actual administración estadounidense ya no
estará en funciones.
El análisis subraya que el
mecanismo de revisión debe distinguirse de una eventual renegociación o de la
salida de alguno de los socios. El T-MEC prevé que cualquier país puede
abandonar el acuerdo mediante una notificación con seis meses de anticipación;
sin embargo, hasta ahora no existen señales de que Estados Unidos contemple esa
opción.
Previo al inicio formal de la
revisión, los tres países realizaron consultas con el sector privado y
sostuvieron rondas técnicas de negociación. En el caso de Estados Unidos, las
consultas reflejaron un amplio respaldo empresarial a la preservación del tratado,
mientras que México y Canadá desarrollaron procesos similares para definir sus
posiciones.
Las negociaciones bilaterales
entre México y Estados Unidos ya comenzaron y han abordado temas como reglas de
origen, seguridad económica, agricultura, industria automotriz, acero y
aluminio, además de mecanismos para fortalecer la compatibilidad regulatoria.
El reporte National Trade Estimate 2026 del USTR identifica áreas de
preocupación para Washington, entre ellas propiedad intelectual,
telecomunicaciones, medidas sanitarias y fitosanitarias, contratación pública,
facilitación comercial y certidumbre regulatoria para la inversión.
El análisis también apunta que la
administración de Donald Trump tiene incentivos políticos para mantener abierta
la revisión del T-MEC, utilizando el proceso como un mecanismo para negociar
compromisos adicionales en temas como seguridad fronteriza, combate al
narcotráfico, energía, reglas de origen, contenido de insumos provenientes de
China y disposiciones laborales.
Pese a este entorno de
negociación prolongada, el escenario continúa siendo favorable para México. Las
exportaciones que cumplen con las reglas de origen del T-MEC mantienen acceso
libre de aranceles al mercado estadounidense, lo que convierte al acuerdo en la
principal excepción frente a los aranceles generales aplicados por Washington.
México conserva una ventaja competitiva frente a otros socios comerciales de Estados Unidos gracias a su bajo nivel de protección comercial y a la elevada integración de las cadenas productivas en sectores como automóviles, equipo eléctrico, dispositivos médicos, maquinaria y manufacturas avanzadas. Para BBVA Research, el principal riesgo no es una ruptura del acuerdo, sino la persistencia de un entorno de incertidumbre regulatoria y comercial mientras continúan las revisiones anuales rumbo a 2036.
Por Jaime Martínez
