MOODY’S PREVÉ EFECTO LIMITADO DEL MUNDIAL 2026 EN LA ECONOMÍA DE MÉXICO

29/febrero/2019

Moody’s Local México estima que el Mundial 2026 tendrá un efecto modesto en México, inferior al observado en otras Copas Mundiales de la FIFA celebradas en la historia reciente, dado que únicamente 12.5% de los partidos del torneo se disputarán en territorio mexicano.

 

Moody’s proyecta la llegada de menos de 800,000 visitantes (nacionales y extranjeros) a las ciudades sedes de México, cifra inferior a los 5.5 millones estimados por el gobierno federal.

 

Mientras que la derrama económica directa proveniente de los turistas podría ascender a 1,030 millones de dólares en el escenario base y a 730 millones en el escenario conservador, de acuerdo con el reporte Mucha ola, pocos goles: Impacto económico limitado de la Copa Mundial de 2026.

 

Las expectativas para la edición 2026 de la Copa Mundial eran particularmente elevadas, ya que la FIFA introdujo modificaciones relevantes en el formato de la competencia, incrementando el número de selecciones participantes de 32 a 48, así como el número total de partidos de 64 a 104, lo que representa un crecimiento de 62.5%. En línea con esta expansión, el volumen de boletos disponibles para todos los encuentros asciende a aproximadamente 6.5 millones, también un récord.

 

No obstante, Moody’s considera que las cifras de visitantes se ubicarían en niveles muy inferiores como resultado de diversos factores. En primer lugar, el precio de los boletos, que será aproximadamente tres veces superior al observado en Catar 2022, limita la demanda potencial a segmentos específicos de mayor poder adquisitivo. En segundo, la distancia entre las ciudades sede implica costos de transportación más elevados para los aficionados que logren adquirir entradas, lo que podría desincentivar el deseo de viajar.

 

Adicionalmente, la política migratoria restrictiva de Estados Unidos, que albergará 78 de los 104 partidos, ha reducido el interés de turistas internacionales en asistir al evento. Y, en caso de un desempeño deportivo favorable, hasta cinco de los 13 encuentros programados en México podrían corresponder a la Selección Nacional; además, el resto de los equipos participantes en los partidos que se disputarán en el país, en su mayoría, no corresponden a selecciones de primer nivel, lo que limitará la capacidad para atraer flujos relevantes de aficionados.

 

Con base en lo anterior, en su escenario base estimn la llegada de 768,000 visitantes (521,000 nacionales y 247,000 extranjeros), mientras que en su escenario conservador proyectan el arribo de 674,000 visitantes (474,000 nacionales y 200,000 extranjeros)

 

La derrama económica directa proveniente de los turistas podría ascender a 1,030 millones de dólares en el escenario base y a 730 millones en el escenario conservador.

 

Los sectores beneficiados son alojamiento, incluyendo tanto hoteles como casas anunciadas en sitios de internet, entretenimiento, restaurantes, transporte (incluyendo las aerolíneas) y también los grupos aeroportuarios que recibirán ingresos por concepto de Tarifa de Uso de Aeropuerto (TUA). Las proyecciones son altamente sensibles al número de días que los visitantes permanecerán en las ciudades sede. En el escenario base, estiman seis días para los extranjeros y cuatro para los nacionales, mientras que en el conservador prevén cinco días para los internacionales y tres para los locales.

 

De acuerdo con información de la Secretaría de Turismo, este sector generó ingresos por 34,992 millones de dólares en 2025, por lo que el beneficio económico adicional derivado de la celebración de la Copa Mundial en México representaría un impulso de 2.9% para el sector turístico en el escenario base de Moody’s. Además de la derrama económica proveniente del turismo, el impacto total en la economía incluyendo los efectos secundarios en el consumo será mayor.

 

Moody’s Analytics estima que el torneo contribuya con 0.13% al crecimiento del PIB de México en 2026 .

 

La organización de una Copa Mundial impulsa el consumo interno, ya que un volumen significativo de personas se reúne para seguir los partidos en bares y restaurantes, generando ingresos adicionales para este sector. Asimismo, se ha observado una correlación positiva con la compra de televisores y un crecimiento en la demanda de botanas y bebidas, particularmente refrescos y cerveza.

 

Las cadenas de radio y televisión también se benefician con la Copa Mundial, ya que, dada la popularidad de este evento, los espacios comerciales disponibles durante la transmisión de los partidos aumentan de precio y ciertos anunciantes incrementan sus pautas publicitarias.

 

Este impulso económico genera beneficios de segundo orden, los cuales son difíciles de cuantificar. Por ejemplo, ante un incremento en la demanda, un restaurante debe incrementar la compra de insumos y, en muchos casos, aumentar, aunque sea de manera temporal, su plantilla laboral. Esto se traduce en mayores ventas para sus proveedores, así como en un mayor ingreso disponible para los empleados, lo que contribuye a dinamizar la actividad económica en otros sectores.

 

Para la banca en México, la Copa Mundial generará un impulso positivo pero acotado. Esto será principalmente a través de una mayor colocación en cartera de consumo durante los días del evento, así como un impulso al crédito pyme en los meses previos. Este efecto estará concentrado en sectores vinculados al consumo no duradero y servicios, y podrá ser observado en las ciudades sede del evento. Si bien el dinamismo apoyará de forma temporal la rentabilidad del sistema, no se anticipan cambios estructurales en los fundamentales crediticios de la banca en México.