ESTABILIDAD MACRO SERÁ FACTOR PARA EVITAR OTRO RECORTE CREDITICIO: FINAMEX

29/febrero/2019

Economistas de Finamex indican que el recorte e la calificación creditica de México po parte de Moody’s y el cambio de la perspectiva a Estable indican que mientras que la estabilidad macroeconómica se mantenga, la calificadora no hará otro recorte.

 

Moody’s degradó ayer la calificación soberana de México de “Baa2” a “Baa3”, mientras que, la perspectiva pasó a Estable desde Negativa.

 

De esta manera, dos de las tres principales calificadoras ubican ahora a México en el peldaño más bajo del grado de inversión. El Baa3 de Moody’s converge con el BBB- Estable de Fitch, mientras que S&P se mantiene un escalón arriba en BBB pero con perspectiva negativa que apunta a una posible alineación adelante.

 

Finamex indica que, el  recorte era un riesgo señalado, y la perspectiva estable acota el impacto inmediato.

 

El cambio a Estable es la señal relevante, dice Finamex. Moody’s no está anticipando un segundo recorte inminente; está diciendo que el deterioro está en gran medida incorporado en “Baa3”, siempre que la estabilidad macroeconómica se mantenga.

 

La independencia operativa del banco central, la ausencia de desequilibrios en la balanza de pagos y la profunda integración con Estados Unidos son citados como factores mitigantes. El umbral de estabilización es, no obstante, explícito: un ajuste primario sostenido, una trayectoria de deuda creíble por debajo del ~55% del PIB proyectado para 2028, y una reducción del riesgo contingente asociado a Pemex. Ninguna de estas condiciones es una certeza de corto plazo.

 

La dinámica de fondo, sin embargo, no cambia: consolidación fiscal incompleta, crecimiento insuficiente para aliviar la aritmética de la deuda y el pasivo de Pemex sin resolver.

 

Con la perspectiva negativa de S&P aún vigente, el gobierno tiene margen limitado, y tiempo limitado, para redirigir la trayectoria mediante medidas estructurales antes de que el panorama de las tres agencias se deteriore aún más.

 

 La revisión del T-MEC a partir de julio sigue siendo la variable externa clave que podría acelerar o postergar ese desenlace.