PRESIONES AGROPECUARIAS Y ENERGÉTICAS, DETRÁS DEL REPUNTE INFLACIONARIO DE MARZO: BANORTE

29/febrero/2019

En su análisis de la inflación de marzo, Banorte subraya que el fuerte incremento en la métrica general —0.86% mensual, 4.59% anual— se explicó principalmente por el componente no subyacente, que avanzó 2.46%.

En el interior, los agropecuarios fueron el motor del alza con un repunte de 4.5%, impulsados por frutas y verduras, 10.8%, destacando el jitomate, 42%, papa, tomate verde y limón.

Los energéticos también aportaron presiones de 1.1%, con alzas generalizadas en gasolina de alto octanaje, 3.5%; y electricidad, 2.2%, reflejando el entorno de precios más altos a nivel global.

En contraste, la inflación subyacente se mantuvo más estable en 0.38% mensual y 4.45% anual, con avances moderados en bienes, 0.3%, y servicios, 0.5%.

Dentro de los servicios, los rubros turísticos tarifas aéreas, 26.3%, se vieron afectados por la Semana Santa, mientras que telecomunicaciones mostraron bajas menos 3.6%.

Banorte considera que el choque en agropecuarios podría ser transitorio, apoyado en condiciones climáticas favorables en el corto plazo.

Sin embargo, advierte de riesgos hacia la segunda mitad del año por un posible fenómeno de El Niño fuerte en conjunto con disrupciones en el suministro global de fertilizantes por el conflicto en el Oriente Medio.

Banorte considera que, aunque algunos efectos del conflicto ya se aprecian en los energéticos, en México el impacto se mantendrá limitado gracias a amortiguadores como el precio máximo para el gas LP, el pacto para mantener la gasolina de bajo octanaje por debajo de 24 pesos por litro y los acuerdos recientes sobre el tope para el diésel.

En este sentido, el banco mantiene su estimado de inflación general en 4.4% al cierre de 2026 y de la subyacente en 4.6%.